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lunes, 5 de mayo de 2014

Tos en los niños parte II

La tos es uno de los síntomas más comunes de las enfermedades infantiles. Si bien la tos puede sonar  muy fea, generalmente, no es signo de una afección grave. De hecho, toser es un reflejo saludable e importante que ayuda a proteger las vías respiratorias  y eliminar flemas, en los niños pequeños la tos no debe suprimirse con medicamentos.
Sin embargo, a veces, la tos de su hijo puede requerir  una visita al neumólogo pediatra.
Tos nocturna
Muchas toses empeoran a la noche. Si su hijo esta resfriado, la mucosidad de la nariz y de los senos nasales puede bajar por la garganta y provocar tos mientras duerme. El asma también puede provocar tos nocturna debido que las vías respiratorias tienden a estar más sensibles e irritables por la noche.
Tos diurna
El aire frío o la actividad pueden empeorar la tos durante el día. Intente asegurarse de que nada en su casa, como un desodorante de ambientes, las mascotas o el humo (en especial el humo de tabaco), haga toser a su hijo.
Tos con silbido
Si su hijo hace un silbido al exhalar, esto podría indicar que las vías respiratorias inferiores en los pulmones están inflamadas. Esto puede ser el resultado de asma o de una infección viral (bronquiolitis). El silbido también puede ocurrir si las vías respiratorias inferiores están obstruidas por un cuerpo extraño.
Ante un niño con tos y pillido lo primero es acudir a un especialista para establecer un diagnóstico. Los tratamientos son diferentes en función de la causa. Las bronquiolitis son más complejas de tratar, ya que están causadas por el virus respiratorio sincitial, que no siempre responde adecuadamente a un tratamiento.
Tos con flemas o húmeda
En el niño que tose y mueve flemas,  la nariz puede aparecer seca, pero por el sonido de la tos sabemos que todos los mocos están ahí, en el pecho del niño.
La tos húmeda indica secreciones en las vías respiratorias  y  muchas veces se relaciona con procesos infecciosos. 
Hay que mantenerse alerta ante otros síntomas: dificultad para respirar, fiebre alta persistente, fatiga o pérdida del apetito nos avisan de algo más serio como influenzae, una bronquiolitis, una respuesta asmática o una neumonía. Suele requerir un tratamiento de fondo.
Como esta tos apunta a un proceso infeccioso, es imprescindible su evaluación por parte del médico.
Denota mucosidad en el pecho y en estos casos es aconsejable enseñar a los niños a expectorar, es decir, a expulsar los mocos tras cada tos.Los líquidos le ayudarán a hacer los mocos más fluidos.
 Los jarabes contra la tos están contraindicados en este tipo de tos.
Tos con fiebre
Un niño con tos, fiebre leve y goteo nasal probablemente tenga un resfriado común. Sin embargo, la tos con fiebre alta 39°C o más puede deberse a una neumonía, especialmente si el niño se encuentra débil y respira agitadamente. En este caso, consultar inmediatamente al médico.
Tos con vómitos
A menudo, los niños tosen tanto que estimulan el reflejo del vómito. Además, un niño con tos y resfriado  puede vomitar si baja mucha mucosidad al estómago y causa náuseas. Normalmente, esto no es motivo de alarma a menos que los vómitos persistan.
Tos persistente
La tos causada por resfriados producto de un virus puede durar hasta 2 semanas, especialmente si su hijo contrae un resfriado seguido a otro. El asma, las alergias o una infección crónica en los senos  nasales o en las vías respiratorias también pueden provocar tos persistente. Si la tos dura 3 semanas, o más   consulte  al médico.
¿Cuándo preocuparnos?
La mayoría de las toses infantiles no son preocupantes. Pero debemos llevarlo a evaluar si:
*  tiene dificultades para respirar o hace gran esfuerzo para respirar
*  respira más rápido que lo usual
*  sus labios, cara o lengua tienen un color azulado u oscuro.
*  tiene fiebre (especialmente si tose pero NO tiene la nariz tapada o con goteo)
*  hace un sonido parecido a un silbido al  inhalar o exhalar después de toser
Debido a que la mayoría de las toses son causadas por virus, los médicos generalmente no las tratan con antibióticos. La tos causada por un virus debe seguir su curso. Una infección viral puede durar hasta 2 semanas.
A menos que la tos no deje dormir a su hijo, éste no deberá tomar medicamentos. Los remedios pueden ayudar a que su hijo no tosa, pero no tratan la causa real de la tos. Si decide usar un medicamento para la tos de venta libre, llame al médico para saber cuál es la dosis correcta y asegurarse de que es seguro para su hijo.
No use medicamentos de venta libre combinados, ya que contienen más de un medicamento. Los niños pueden sufrir más efectos secundarios y es más probable que sufran una sobredosis.
No se recomienda la administración de medicamentos para suprimir  la tos en menores de 6 años.
Independientemente de las características de la tos que tenga un niño si dura más de lo esperado o recae frecuentemente se aconseja consultar a un neumólogo pediatra quien realizará un diagnostico y tratamiento adecuado y oportuno.
Fuente : Centro de Prevención y Rehabilitación de Enfermedades Pulmonares Crónicas
            TEL: 81 83482018

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